sábado, 5 de julio de 2008

Miniaturas


Es asombroso el tiempo que una persona puede llegar a dedicar a una afición.
En el hospital donde trabajo tenemos ingresado a un abuelillo francés desde poco antes que yo empezara allí. Todos los días sin falta su hija y su esposa llegan de buena mañana y se van tras la comida y del mismo modo su hija pasa las horas bordando.
Pero no punto de cruz del normalillo sino petit pointe super minúsculo y en estos ocho meses siempre la vemos con la misma labor.
Un día le pregunté y me dijo que lleva tres años con ella, y es del tamaño de una cuartilla, pero que ya esta por terminarla.
¡Tres años dedicándole infinitas horas al mismo minúsculo trozo de tela!
Aún más impresionante es saber que se trata de una alfombra para una casa de muñecas que está haciendo y que piensa publicar en una revista especializada.
Y no penséis que es una plantilla, no. La señora ha copiado el modelo de una auténtica alfombra de época, a ojo, de un libro sobre la historia de los textiles.
Incuestionable que la labor no tiene precio pero también que tampoco mucha utilidad.

Hablando de miniaturas, yo también le dedico horas a unas de otro tipo.
Desde hace un par de días estoy de noches fijas en la puerta de urgencias de pediatría lo cuál reduce a minimas mis horas de ocio y sueño.
Eso hace que Aulë esté ahora en una quedada de los bardos y yo inexplicablemente despierta después de trabajar diecisiete horas hoy más otras tantas que me esperan mañana.^^U
Si no muero, después del verano prometo cogerme vacaciones.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"Me he enterado de que alguien vendrá muy pronto a reclamar lo que le pertenece..."

Karoline.

Pedro A. dijo...

¿Qué?

Aulë

Finduilas dijo...

Eso digo yo, lo ha dejado en todas partes!!!