lunes, 19 de junio de 2006

Dictando cátedra

Hay gente que le gusta sentirse maestro de todo, ilustrado y sabio de la vida en general. Normalmente esta gente no sabe cuando callarse y nunca considera la posibilidad de equivocarse. Dictan dogmas cada vez que abren la boca y además suelen sentirse muy satisfechos por ello.
Mi consejo es este: Témelos, huye de ellos como de la peste y si te es posible cambia de teléfono y de ciudad si puedes.
Si tienes la desgracia de convivir con alguno toda tu vida será motivo de disertaciones interminables donde tu opinión seguramente será la variable menos importante. Ellos tendrán siempre razón, sabrán lo que más te conviene y por muy absurdas que sean sus ideas si no las sigues estás abocado a la desgracia y a la miseria.
Si ya os habéis deprimido aún puede ser mejor, puede ser tu madre y por ello estár dotada con la verdad absoluta sobre tu vida de la misma mano de dios.
Hay veces que ni siendo atea se libra una de las putadas de los dioses.¬¬UU

2 comentarios:

Narquelië dijo...

sea lo que sea lo que te haya pasado, sabes que te entiendo, ya te contaré.... :-P
Un beso y mucho animo

Altariel dijo...

Aiya Ilmendil, guapa!
Me pasa a mí con alguien muy cercano a mí. Sí de mi familia, pero no vive conmigo. Si tuviera que convivir con él, ya me habría ido de casa. Mira a ver si te se te parece en algo a tu caso: http://cruzandocaradhras.blogspot.com/2005/12/de-juicios.html

¡¡¡Tú ten paciencia y mucha fuerza!!! Y si ves que te cansas, te vienes de vacaciones a Lindon, que otra cosa no, pero bonito... Es un rato, xDDD.
¡¡Un abrazo!!^^