miércoles, 21 de noviembre de 2007

Lo peor de mi trabajo es ver el final. Estar ahí viendo como todo se acaba después de semanas y meses esperándolo y luchando para que cuando llegue sea lo menos doloroso posible.
Hay gente que aunque tenga la muerte delante durante días infinitos de espera no quiere verla y llegado el momento no quiere aceptarla. Pero hay veces en las que es lo mejor, lo más humano.
Sin embargo por mucho que sepas que convives con ella cuando llega te drena, te deja sin energía aunque quede mucha gente por la que preocuparse y no perder el ánimo.
Lo bueno y lo malo del hospital donde trabajo es que a lo largo de los meses nos vamos conociendo.
Hablas con los enfermos y lo haces mucho más con las familias. Te cuentan su vida y parte del tiempo te la pasas preparándolos, mentalizándolos para que no guarden muchas esperanzas cuando esta claro que ya no hay solución.
La falta de anonimato hace que les tengas simpatía y hasta cariño. Entonces cuando pasa es más duro mantener la cabeza fría.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una de las cosas que más me impresionan de ti es tu valentía, la que demuestras en tu trabajo de cada día enfrentándote al dolor y a la muerte, ayudando a quienes lo padecen directamente y compartiendo esa pesada carga con gente que son casi desconocidos para ti. Es algo que yo no podría hacer, simplemente no tengo el valor suficiente y por eso te admiro y te quiero más cada día.

Besos.

Tu fan nº1

keleb-dûr dijo...

Pues esos enfermos y sus familias tienen suerte de tenerte cerca niña!! ;)

olatz

Natxete dijo...

Los que te conocemos sabemos que los años que te quedan trabajando en esto no perderás la humanidad que te caracteriza, y eso, amiga, es lo que te hace una enfermera cojonuda. Ya quisieran otras ser la mitad de persona humana que tú eres.
Besos

Natxete dijo...

Los que te conocemos sabemos que los años que te quedan trabajando en esto no perderás la humanidad que te caracteriza, y eso, amiga, es lo que te hace una enfermera cojonuda. Ya quisieran otras ser la mitad de persona humana que tú eres.
Besos